jueves, 20 de marzo de 2014

¿JUECES O HERMANOS?

Hombres, mujeres y niños de diferente sexo, raza y etnia hacen parte de las calles su aspecto es un poco descuidado, hablan duro, su lenguaje es grotesco, son el proletariado de la triste historia de un país capitalista  que ofrecen al menudeo servicios - mercancía más cerca y  asequible son:

Los vendedores ambulantes que abundan en  el país  Increíblemente ellos son una parte importante de las ciudades y economías en todo el mundo.

Minoristas más asequibles a los consumidores brindando mercancías y servicios con mejor calidad humana en la mayoría de los casos. Un trabajo indignante porque No tienen  un salario mínimo fijo, no están cotizando para su pensión y su venta no siempre es la misma tarifa puede ser que unos días sea bueno o malo.

Todos los días salen a la calle  con la esperanza de tener una venta buena y que la gente tenga un trato digno con ellos, no sean rechazados.

Vendedores informales porque cada vez el sitio de venta cambia temporáneamente  según la necesidad en buses nos encontramos con los mismos vendedores angustiados, tristes, sin esperanza alguna, cansados de repetir la misma historia, rechazados por su vestuario e incluso por la raza.

Lo más triste es mirar niños cambiar los juguetes por una caja de dulces  y salir a vender quitando la responsabilidad a sus padres… entonces es cuando la mayoría de ciudadanos nos preguntamos:

¿Dónde están los programas para beneficiar a los niños?
¿Qué están haciendo los papas?
¿Un niño  vendiendo dulces?
¿Cómo lo puedo ayudar?

Los innumerables programas y crónicas que nos muestra los medios masivos de comunicación nos enseñan que en cambio de dinero hay que darles comida no importa si es niño o adulto. Debido a que  en la mayoría de los casos el dinero es utilizado para droga o para un jefe que los explota.

La falta de oportunidad y la dureza de corazón para la mayoría de los ciudadanos cuando pasamos por las calles de las ciudades y miramos los vendedores ambulantes  es para nosotros un panorama ya normal.

Se escuchan susurros, comentarios y pensamientos como desde que yo esté bien, esa gente hasta ladrones son, es responsabilidad del estado y completan diciendo que deberían hacer una limpieza.

A veces creemos que porque tenemos comodidades y modos para salir adelante podemos rechazarlos  y tratarlos mal CREYÉNDONOS JUECES.


El mejor día para un vendedor ambulante aparte de tener buenas ventas es que los miremos como hermanos, no los rechacemos y que le demos un trato digno cuando solicitemos de sus servicios.


AUTOR
LAURA T MARTINEZ V 


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